Triga, el Mediterráneo en tu copa

Hoy tenemos placer de presentaros un vino que recoge toda la esencia del Mediterráneo, el sol y el mar envueltos en la calidez de nuestro clima, Triga 2012 de bodegas Volver dentro de la Denominación de Origen Protegida Alicante. Este proyecto ha nacido fruto del empeño del enólogo australiano Chris Ringland en colaboración con el enólogo Rafael Cañizares.

Triga se elabora en base a la uva Monastrell (85%) acompañado por Cabernet Sauvignon (15%), procedentes de cinco viñedos con cepas demás de70 años de antigüedad en su mayoría. “Las más antiguas de ellas fueron plantadas en 1925”, destaca Gregorio Antón, nuestro sumiller en El Portal y elegido mejor sumiller de la provincia de Alicante en 2012. Los viñedos de la Monastrell están ubicados entre las sierras de Salinas, Umbría y la de la Sima. Mientras que las uvas de Cabernet Sauvignon provienen de la sierra  de Salinas en su totalidad. En cuanto a los rendimientos de las viñas, Triga también destaca puesto que se elabora con tan solo una tonelada de uva por hectárea.

Todas las parcelas están situadas a una altura que oscila entre los 700 y los 750 metros sobre el nivel del mar sobre 15,5 hectáreas de suelos calizos fosilizados. Las diferentes altitudes dentro de esta pequeña zona hacen que se forme un microclima predominantemente continental con la influencia del clima mediterráneo. Los inviernos son frios, la temperatura puede bajar hasta menos seis grados centígrados y aumentar hasta los 15 o 20. En verano, las temperaturas diurnas alcanzan hasta 40 grados, cayendo por la noche al menos hasta los 10. Además, prima la escasez de lluvias, la tercera parte que en el resto de España. Estas condiciones climatológicas aportan como resultado un extraordinario equilibrio entre acidez y azúcar.

El Portal Triga 03

Cada viña esta cuidosamente vigilada en todas sus fases y procesos, desde la poda hasta la vendimia. “La uva se deja sobremadurar en la cepa, arriesgando mucho en la vendimia, pero le aporta ese toque especial y goloso que tiene el vino”, apunta Gregorio. Y solo las mejores parcelas están seleccionadas para la elaboración del vino. Además, cada parcela esta vendimiada, elaborada y envejecida por separado. Triga pasa la fermentación maloláctica en barrica y, posteriormente, se somete a una crianza de 20 meses en barrica francesa que solamente se emplea durante tres añadas. “La integración de la madera en el vino es muy buena y necesita descanso en botella para demostrar todo su potencial”, opina Gregorio.

En cuanto a la cata visual de Triga, Gregorio destaca que es un vino limpio y brillante que presenta un corazón rojo picota con matices violáceos debidos a su juventud. “Tiene una capa media-alta y en su conjunto es un vino que denota potencia. Se observa una lágrima muy gruesa por lo que estamos ante un vino bastante alcohólico, con buen contenido glicérico”, apunta nuestro sumiller.

En su fase olfativa a copa parada, ofrece una sensación muy agradable con notas a fruta ligeramente confitada, muy característica de la Monastrell, apunta Gregorio.  Además se perciben los aromas lácteos debidos a la fermentación y aparecen aromas especiados como la pimienta, balsámicos y notas de vainilla debidas a su crianza en barrica de roble francés. Al agitar el vino aparece la fruta confitada, los balsámicos, el chocolate y los aromas tostados y especiados dulces debidos a la forma de elaborar la uva, sobremadurándola. También, continúan las notas lácteas, pero aparecen toques de tierra húmeda y hierba recién cortada. Gregorio opina que el vino tiene que reflejar la tierra donde se hace, en este caso, la tipicidad del vino de Alicante. Por ello, “ahora sí se aprecia claramente el corte mediterráneo de la Monastrell al desprenderse todos sus aromas característicos. El vino se está despertando”, subraya nuestro sumiller.

Nuestro sumiller Gregorio Antón ejecutándo la fase visual de la cata de Triga.

Nuestro sumiller Gregorio Antón ejecutando la fase visual de la cata de Triga.

Además, Triga tiene una entrada en boca amable y melosa. Es un vino aterciopelado suave, sutil y muy equilibrado. Presenta buena acidez, con la vividez típica de un gran vino de guarda. Tiene unos taninos dulces y sabrosos. En boca es largo y persistente, matiza Gregorio.

En resumen, Triga es un gran vino de Alicante, cálido y con tipicidad. “Éstá muy bien trabajado y marida estupendamente con los platos que hace Sergio Sierra con mucha grasa como los callos a la madrileña, el arroz de Pinoso, el de tripa de bacalao o el meloso. La melosidad de las tripas de bacalao gelatinosas y el embutido de Pinoso hace espectacular el maridaje de este vino con esos platos. También, podría efectuarse un maridaje de contrastes con una ventresca de atún rojo y salsa de tomate confitado, concluye Gregorio.

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